>>Presentación
Rafael Casado, Presidente de fiap y coordinador de la Conferencia

El fenómeno de la Sociedad de la Información y el Conocimiento (SIC), por encima de sus peculiaridades puramente técnicas, plantea una cuestión que va a la raíz misma del concepto clásico de ciudadanía.
Hasta ahora, siempre se ha considerado que existe una conexión intrínseca entre ciudadanía y Estado-nación. De hecho, el ciudadano, en cuanto ejerciente de derechos y demandante de servicios se define en cuanto tal frente a "su" Estado. Éste, por su parte, limita y circunscribe sus responsabilidades, principalmente las garantes de derechos y asistenciales, a las personas que forman parte de él.
Las transformaciones políticas, económicas y técnicas actuales están modificando radicalmente ambos polos del binomio.
Por una parte, la SIC , en cuanto sociedad esencialmente virtual, diluye uno de los elementos centrales de referencia de los ciudadanos: la pertenencia a un entorno político geográficamente bien definido y delimitado, como es el Estado-Nación. Una referencia -la territorialidad- que ha sido tradicionalmente fuente de no pocos conflictos históricos, incluidos los bélicos, pero también ha sido, y es, una clave importante de identificación personal y colectiva.
Pero, por otro lado, rotas las fronteras geográficas formales, la red permite la participación o injerencia de cualquier individuo o grupo en los asuntos públicos de una comunidad ajena, lo que amplía extraordinariamente el campo subjetivo de la ciudadanía y abre un campo inusitado de activismo social, político, cultural y económico que trasciende los límites territoriales del Estado-Nación.
Resulta claro, pues, que la Sociedad de la Información y del Conocimiento (SIC) debiera plantearnos la necesidad de repensar la noción y concepto de ciudadanía. La pregunta final sería: ¿Qué contenido debe tener el derecho de ciudadanía en las nuevas Ciudades y Comunidades digitales?
>>Estructura de contenidos
Bloque I: El concepto.
El concepto de ciudadanía supone una representación más que simbólica de las relaciones sociales y en modo alguno es ajeno al nuevo entorno tecnológico. Tras una sucinta aproximación histórica al concepto de ciudadanía, se apostará por una reformulación más amplia del mismo, con objeto de explicitar las nuevas exigencias de Ciudadanía y Nacionalidad en la Sociedad Virtual.Bloque II: El contexto.
Se explorarán las relaciones entre Ciudadanía y Ciberespacio a partir de lo que realmente se encuentra en la propia Red y del análisis del papel que juega la reingeniería social como habilitadora de una ciudadanía de mayor calidad, para concluir analizando y concretando el propio concepto de Ciberciudadanía, aquí y ahora, en un contexto cada vez más global, virtual y reticular.
Bloque III: Las estrategias.
Siguiendo la teoría de Marshall, "¿la ciudadanía digital significa una superación o una degradación de la ciudadanía de tercera generación?", nos encontramos con dos visiones claramente distintas, incluso contrapuestas: la visión utópica -por idílica- de la ciberciudadanía y aquella otra que pone el acento en las debilidades estructurales del cibermundo en construcción y las influencias de los poderes fácticos del mundo real -el poder del mercado, el poder tecnológico y el poder político- , lo que nos llevará a concluir con una nueva noción de pluriciudadanía y de sus consecuencias éticas, políticas y sociales.
Bloque IV: Las experiencias.
Se analizarán las experiencias y casos de éxito más relevantes relacionados con el desarrollo de la SIC, Gobierno electrónico y políticas de inclusión digital, e-Adminnitración y e-Participación, 'ciberciudadanía' y nuevos derechos digitales.
Bloque V: Las propuestas
Por último, cerraremos esta "I Conferencia Internacional" con una "Declaración Final" a modo de " Manifiesto a favor de la ciberciudadanía o ciudadanía 2.0 ", porque el ciberespacio no es una parcela ajena a la realidad sociopolítica que vivimos y, como en tantos otros aspectos sociales relacionados con la Sociedad de la Información y el Conocimiento, el debate no ha hecho más que empezar.