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Los estudios de prospectiva más solventes aparecidos durante el último cuarto del pasado siglo solían coincidir en que los dos grandes temas que se plantearían con carácter global a comienzos de esta nueva centuria serían los movimientos migratorios y el abastecimiento de agua en los países en vías de desarrollo. Los hechos no han desmentido estas previsiones. La Factoría (Circulo de Economía de Barcelona) Septiembre de 2003 “En un mundo pluralista, con numerosas diferencias culturales, étnicas y religiosas, es esencial la aceptación de los demás y deberá ser manifestada tanto con palabras como con hechos." ”Informe del Consejo al Club de Roma “La Primera Revolución Mundial”. (Alexander King y Bertrand Schneider.)
¿Qué motivaciones hay en la raíz de los movimientos migratorios actuales y que con toda seguridad se seguirán produciendo en el futuro? Todos los estudios sobre el fenómeno parten de un hecho incuestionable: nadie elige ser emigrante; simplemente, se ve forzado a ello. La inmigración nace de la falta de expectativas vitales en el entorno más inmediato. La causa: el empobrecimiento de amplias zonas del planeta, junto a la importante explosión demográfica característica de los países pobres. Derecho universal. Podemos constatar, pues, que el fenómeno migratorio asienta su superior jerarquía moral en el derecho básico a la vida y a una subsistencia digna, con lo que se convierte en un derecho universal que en la práctica se ejerce por encima de cualquier acto legislativo limitante. Y podemos extraer una primera conclusión: siendo esto así, lo más inteligente y realista es tratar de canalizarlo de la forma más razonable, civilizada y solidaria posible, en vez de intentar reprimirlo en un intento vano de poner puertas al campo. Pero ocurre que las soluciones que la parte rica del planeta está imponiendo tienden más a cerrar el “cortijo de la opulencia” que a reconocer derechos tan vitales como el de la vida y la subsistencia. El cinismo y la hipocresía están en la base de aquellos que abogan por la libre circulación del capital, la plena libertad y movilidad para radicar o deslocalizar la producción, promueven la universalización del consumo, pero se niegan sistemáticamente a la libre circulación de los trabajadores. Afrontar el problema Las actuaciones para procurar una mayor naturalización de la emigración debieran partir del reconocimiento expreso de su carácter global. Esto implica la necesidad de adoptar también políticas y soluciones globales con el recurso decidido y efectivo de las organizaciones internacionales. Por otro lado, las actuaciones deben ser polimórficas y multidisciplinares; no existe “una solución” sino que simultáneamente se deben implantar procedimientos múltiples y de diferente naturaleza. Al final, la inmigración sólo dejará de ser un problema y un drama, como está siendo para muchas personas, en la medida en que se alcance un mundo más justo, libre y solidario.
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NOTA: Para citar este artículo, puedes utilizar la siguiente referencia: Desenreda! . Revista Digital de fiap. Foro de investigación y acción participativa para el desarrollo de la sociedad del conocimiento. “Génesis del fenómeno migratorio” en La inmigración en la sociedad de la información y el conocimiento . Artículo 2. Número 6, Octubre 2005 [artículo en línea] <http://www.fiap.org.es/revista6_2.htm> [Fecha de consulta: dd/mm/aa] |
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