[N1] [N2] [N3] [N4] [N5] [N6]

>La Inmigración en la Sociedad de la Información y el Conocimiento
---------------------------------------------------------
[Sumario] [Editorial] [Artículo_1] [Artículo_2] [Artículo_3] [Artículo_4] [Artículo_5] [Bibliografía] [Versión completa PDF 684 KB]

A2:
Génesis del fenómeno migratorio

 

 

Los estudios de prospectiva más solventes aparecidos durante el último cuarto del pasado siglo solían coincidir en que los dos grandes temas que se plantearían con carácter global a comienzos de esta nueva centuria serían los movimientos migratorios y el abastecimiento de agua en los países en vías de desarrollo. Los hechos no han desmentido estas previsiones.

La Factoría (Circulo de Economía de Barcelona) Septiembre de 2003

“En un mundo pluralista, con numerosas diferencias culturales, étnicas y religiosas, es esencial la aceptación de los demás y deberá ser manifestada tanto con palabras como con hechos."

”Informe del Consejo al Club de Roma “La Primera Revolución Mundial”. (Alexander King y Bertrand Schneider.)


La necesidad y el derecho universal a elegir las mejores posibilidades de supervivencia y desarrollo presiden el fenómeno de la emigración. El derecho a una vida digna y lo que es más radical, el derecho a la vida, conlleva implícitamente el derecho a que cualquier obstáculo innecesario o desproporcionado sea removido.

 
Un destino no deseado.

¿Qué motivaciones hay en la raíz de los movimientos migratorios actuales y que con toda seguridad se seguirán produciendo en el futuro? Todos los estudios sobre el fenómeno parten de un hecho incuestionable: nadie elige ser emigrante; simplemente, se ve forzado a ello.

La inmigración nace de la falta de expectativas vitales en el entorno más inmediato. La causa: el empobrecimiento de amplias zonas del planeta, junto a la importante explosión demográfica característica de los países pobres.

Existe otro gran y dramático motivo por el cual se emigra: la persecución por motivos ideológicos, políticos o religiosos, esa particular y especialmente dolorosa forma de emigración que constituyen los refugiados .

España conoce bien ambas formas de desarraigo y exilio, lo que en teoría nos debería hacer ser más comprensivos y tolerantes en nuestro nuevo papel de tierra de acogida, aunque en muchos casos no sea así.

La tierra de promisión

Se emigra hacia donde se intuye que se pueden resolver los problemas de la manera más efectiva y rápida posible y a donde el extrañamiento pueda resultar menor ya sea por motivos culturales, idiomáticos o religiosos. Es decir, en general el inmigrante especula desde el principio con sus posibilidades de integración y analiza sus capacidades adaptativas en relación con la sociedad que le va a recibir. Si bien no puede afirmarse que sea universal, la predisposición positiva y el esfuerzo para integrarse en la nueva realidad social son generales.

Finalmente hay movimientos migratorios para los que, dada su urgencia, el destino final es indiferente: su objetivo fundamental es escapar de una situación imposible y no les cabe pensar que pueda haber otro sitio peor ni otra situación más desfavorable que la que viven.

Derecho universal.

Podemos constatar, pues, que el fenómeno migratorio asienta su superior jerarquía moral en el derecho básico a la vida y a una subsistencia digna, con lo que se convierte en un derecho universal que en la práctica se ejerce por encima de cualquier acto legislativo limitante. Y podemos extraer una primera conclusión: siendo esto así, lo más inteligente y realista es tratar de canalizarlo de la forma más razonable, civilizada y solidaria posible, en vez de intentar reprimirlo en un intento vano de poner puertas al campo.

Pero ocurre que las soluciones que la parte rica del planeta está imponiendo tienden más a cerrar el “cortijo de la opulencia” que a reconocer derechos tan vitales como el de la vida y la subsistencia. El cinismo y la hipocresía están en la base de aquellos que abogan por la libre circulación del capital, la plena libertad y movilidad para radicar o deslocalizar la producción, promueven la universalización del consumo, pero se niegan sistemáticamente a la libre circulación de los trabajadores.

Afrontar el problema

Las actuaciones para procurar una mayor naturalización de la emigración debieran partir del reconocimiento expreso de su carácter global. Esto implica la necesidad de adoptar también políticas y soluciones globales con el recurso decidido y efectivo de las organizaciones internacionales.

Por otro lado, las actuaciones deben ser polimórficas y multidisciplinares; no existe “una solución” sino que simultáneamente se deben implantar procedimientos múltiples y de diferente naturaleza. Al final, la inmigración sólo dejará de ser un problema y un drama, como está siendo para muchas personas, en la medida en que se alcance un mundo más justo, libre y solidario.


-------------------------------------------------

NOTA: Para citar este artículo, puedes utilizar la siguiente referencia:

Desenreda! . Revista Digital de fiap. Foro de investigación y acción participativa para el desarrollo de la sociedad del conocimiento. “Génesis del fenómeno migratorio” en La inmigración en la sociedad de la información y el conocimiento . Artículo 2. Número 6, Octubre 2005 [artículo en línea] <http://www.fiap.org.es/revista6_2.htm> [Fecha de consulta: dd/mm/aa]

-------------------------------------------------
Envíanos tus reflexiones y comentarios a: info@fiap.org.es
-------------------------------------------------


fiap, 2005.
Algunos derechos reservados.
Puedes redistribuir, reenviar, copiar o citar este documento siempre que no lo modifiques y no lo uses con fines comerciales. Debes incluir esta nota, así como el nombre de fiap (foro de investigación y acción participativa para el desarrollo de la sociedad del conocimiento) http://www.fiap.org.es

---------------------------------------------------------